Crónica Transcatalunya 2014


Bueno amigos, después de unos quince días desde la fecha en la que se realizó la Transcatalunya, empieza a ser ya el momento de poner por escrito todo lo que sucedió durante ese fin de semana.

Todo empieza el sábado 14, cuando salimos desde Vic en tren, para subir hasta La Molina. La organización ofrece la posibilidad de subir en bus, pero nosotros como ni vivimos en la capital, ni queremos gastarnos tanto dinero, optamos por el tren.


El tren llega puntual y antes de subir ya vemos que será complicado encontrar un espacio para dejar las bicis porque no somos los únicos que hemos escogido el tren para llegar a La Molina...

Por suerte encontramos un par de asientos, pero las bicis están en la zona de acceso y cada dos por tres tenemos que levantarnos porque están a punto de caer, porque entra gente... en definitiva, perfecto para no aburrirse.

El viaje está siendo tranquilo, aunque si hay que decir que se hace pesado, pero es que aún tiene que llegar el ingrediente estrella! Por detrás nuestro llega un chico de unos veinte años que revoluciona el vagón... Anda despacio y justo cuando pasa por nuestro lado me mira y nos dice:

- ¿Vosotros vais a Puigcerdà no?
-No, vamos a La molina -contesto-.
- ¡Ah si que ya me lo habíais dicho antes! -responde-.

Él sigue avanzando tranquilamente, mientras nosotros pensamos que está algo pirado. Pasados unos segundos se pone a hablar con otros chicos que curiosamente si van a Puigcerdà, momento en el que se pone contento, porque ya tiene con quién sentarse, según dice él mismo.

Después de unos minutos de conversación, y sin que tenga nada que ver con lo que están hablando, el chico empieza a mirar fijamente a uno de ellos y dice:

-¿Sabes a quien te pareces?
- ¿A quien? -contesta el otro chico sin saber muy bien que decir-.
- A Harry Potter! - contesta el sujeto en cuestión-.

Definitivamente este tio no está bien, cosa que con posterioridad vemos cada vez más claro... y es que se levanta, se nos acerca otra vez y me dice...:

- ¿Sabes a quien te pareces?
-A Harry Potter- contesto-.
-Noooo, te pareces a una chica! -me dice-.
- ¿Porqué lo dices? ¿En qué te basas? -contesto sorprendido-.
- Ah, porque llevas unos pantalones azules -me dice-.
-Está bien, me parezco a una chica porque llevo pantalones azules -digo aún más sorprendido-.
-Eeeeh no no te enfades -me dice el chico-  Yo tengo una vida muy complicada, ahora voy a Puigcerdà, como y luego vuelvo.

Y después de esta conversación surrealista se va para atrás, eso si, después de decirle a Eloi que se parece a Harry Potter (llegamos a la conclusión que si llevas gafas, te pareces a Harry Potter!) y de decirle a otro chico que era igualito a Bustamante...

Con todo esto, nuestra aventura ha tenido un inicio bastante cómico, pero ya estamos en La Molina, así que bajamos del tren y nos dirigimos al Albergue, para que nos digan dónde dormiremos. Una vez allí, nos informan que la organización aún no ha llegado y que tendremos que esperar un rato, así que ponemos rumbo al bar, para esperar tomando unas birras.


El reloj avanza y a la hora que nos han indicado la organización llega y monta el tinglado, nos dan el sobre y vemos que nos ha tocado el Supermolina (La Molina Superski según Eloi). No tenemos ningún otro sistema de transporte que no sea la bici, y resulta que nuestro hotel se encuentra a 2km del albergue en dirección ascendente, tramo que conoceremos perfectamente para el día de mañana, ya que ahora subimos a dejar las cosas, pero posteriormente deberemos de volver a hacer para asistir al brieffing.

El hotel está bastante bien, nos instalamos y pasada una hora volvemos a estar en el albergue para ver qué nos cuentan. La verdad es que el brieffing es bastante ameno, principalmente por el humor que tiene el organizador, que nos arranca sonrisas una tras otra... es el tipo que podéis ver en la foto!



Ahora el día ya va llegando a su fin, sólo nos queda cenar y para la cama... pero aún hay tiempo para cabrearse un poco. Como persona que trabaja en un hotel puedo ser algo crítico con cosas sin importancia, pero es que hay cosas... si un grupo de enfermos te llenan el hotel en un fin de semana de temporada baja y sabes que son deportistas que al día siguiente tienen que hacer 192km, qué menos que tener preparada pasta de sobras... pues no! En 20 minutos ya no queda pasta y tenemos que esperar a que la pasta haga todo su rutina hasta poderla tener preparada, por el simple hecho que que pensaban que todos comeríamos de una olla más bien ridícula si contamos con todos los asistentes.

Sea como sea, son cosas que pasan y tras comer nuestro plato de macarrones ya podemos ir a la cama, buenas noches!!

ZZZzzzzzZZZzzzzzz

Suenan los despertadores, son las 3:30 y toca ponerse en marcha sin perder el tiempo, así que nos vestimos, guardamos todo y bajamos con el petate hecho... vaya somos los únicos pringados que lo han bajado todo, novatos...

El desayuno no es para tirar cohetes pero entre el café con leche y algo de pan tenemos suficiente para salir pitando hasta la salida. Allí conseguimos situarnos bastante adelantes y después de poner y sacar el chubasquero unas cuantas veces, por fin suenan las 5:00 momento en el que todo empieza!



Los primeros kilómetros son rápidos, por carretera, y voy constantemente girándome para ver si Eloi viene, cosa algo complicada porque a la que giras la cabeza solo ves frontales. Pasados unos cuántos kilómetros rompemos hacia pistas, donde nos encontramos con una subida que sin ser muy fuerte si empieza a picar un poco.

Después de alguna rampa interesante y ya con las primeras luces del día empiezo a reconocer pistas y pienso que es la primera vez que paso por aquí sin nieve... y como por arte de magia llego al Coll de Pal, dónde decido esperar a Eloi que iba algo más atrás.

Pasa a mi lado un chico que ha salido con nosotros y que se ha quedado con él mientras yo bia algo más rápido, y aprovecho para preguntarle. Me dice que iba algo forzado y se va, mientras yo sigo esperándolo y pasados 5 minutos aparece.


La bajada no tiene ninguna complicación pero él siempre va delante, dejándome algo atrás en algunos tramos pero una vez en el avituallamiento estamos juntos y seguimos adelante.



POco a poco avanzamos a buen ritmo pero hoy parece que nuestro avance es diferente y en la subida posterior a la Pobla de Lillet, se empieza a quedar atrás... yo sigo adelante y pienso que en la bajada o en el siguiente avituallamiento ya nos agruparemos.

A paso firme, llego a la parte alta del collado y empiezo a bajar, con calma para que pueda pillarme, pero al llegar al avituallamiento aún sigue detrás, y le llamo... no coge, pero ya verá la perdida y me va a llamar.



Después de los primeros puertos ya tenemos bastante desnivel hecho y ahora nos toca empezar a rodar por carretera! Aquí avanzamos en grupo y con relevos así que el ritmo es alto y nos permite sacarnos kilómetros de forma rápida. En este momento miro la media y es de 18km/h, sólo a uno de entrar en oro!

Llegamos al siguiente avituallamiento y el grupo se para para comer pasta, después vamos saliendo de forma más escalonada y el terreno ya no es tan bueno para rodar rápido, aunque no es malo, pista con poca pendiente que hace que cada uno vaya a su ritmo hasta el momento en el que me veo pedaleando solo y... cagada! El gps no me detecta el cargador y muere...

En medio de la montaña, en un sitio en el que nunca he estado y sin ningún soporte que pueda guiarme tengo que esperar a que pase alguien a quien engancharme, y esto sucede tras 5 minutos, cuando llegan 5 ciclistas y curiosamente uno de ellos es el chico con el que he hablado en el Coll de Pal.


Me uno a ellos y aprovecho para preguntarle si lo ha visto más... me dice que no y seguimos adelante. Él debe tener unos 30 años y los demás pasan de sobras los 40 tacos, son la típica clase alta de Bcn, bien equipados con sus S-works, pero aquí los kilómetros son iguales para todos!

El ritmo es suave, ellos no son de los que se pican, llevan su ritmo y van avanzando, pasando por una zona de toboganes de tierra roja que desemboca en una carretera secundaria, precedida por una subida infernal que no puede hacer nadie sobre la bici.


Y nada, ya estamos en Sant Llorenç del Munt, donde parece que ya esté todo hecho. Allí paramos a comer y a firmar y posteriormente seguimos con nuestro camino.

Llevaremos unos 130km, y después de hacer unos 5 más desde el control hay algo aquí que no va, empiezo a tener el estómago tocado, me noto flojo pero no puedo abandonar el grupo porque no llevo gps, hasta que mi cuerpo dice basta!

Nos encontramos en el momento de más irradiación, con mala y poca alimentación y con falta de agua, un cóctel que me deja aturdido unos minutos. Me siento y descanso, como una barrita y la cosa parece que empieza a ir mejor aunque no estoy nada fino, pero dado que no tengo gps voy a tener que esperar a que pase alguien así que calma...

Curiosamente en ese momento llega un chico que he ido viendo durante buena parte de la carrera, y me uno a él para hacer los últimos 60kms, siguiendo su gps, que usa por primera vez.


El estómago sigue tocado, pero dadas las circunstancias no puedo quejarme ya que voy a terminar la carrera.

A lo lejos empiezo a ver el mar y parece que esté a muchas horas pero poco a poco nos vamos acercando y cada vez la civilización está más presente, rodando por caminos y pistas que pasan al lado de carreteras y que nos llevan hasta los pies de Collserola, donde aprovechamos para comer en el último avituallamiento.

Me cuentan que antes la entrada de la carrera era triunfal, por un camino de rosas pero que los bikers necesitamos más caña y por esto en estos últimos kilómetros nos han puesto 600m de desnivel que se atragantan de mala manera, pero al final, muy al final vemos ya el inflable y después de muchas horas conseguimos cruzar la meta en categoría plata, entre las 11 y 12h.

Reto a la saca y a pensar en el siguiente!! Ah y muchas gracias a mi compañero de fatigas, que posteriormente ya en las clasificatorias ví que se llama igual que yo!





Fotos de Probike.